Ventajas y usos
Contiene un compuesto orgánico llamado miristicina, que ayuda a combatir el cáncer y se encuentra en el aceite esencial de perejil.
Entre los muchos antioxidantes que se encuentran en el perejil, la luteolina es uno de los muchos antioxidantes que ayudan a perder peso y combaten el estrés oxidativo en las células.
Tiene propiedades antiinflamatorias, y la vitamina C y la luteolina del perejil actúan como agentes antiinflamatorios altamente efectivos.
Fortalece el sistema inmunológico El aporte de vitaminas C y A en esta hierba fortalece el sistema inmunológico. Aunque es bueno para la salud del corazón, los niveles elevados de homocisteÃna, aunque es un aminoácido, representa una amenaza para los vasos sanguÃneos.
El ácido fólico (vitamina B9) que aporta el perejil contribuye a la conversión de la homocisteÃna en moléculas inocuas. Aporta vitamina K. Dos cucharadas de perejil aportan el 153 % del VRN de vitamina K.
Método de preparación
Hay pocas verduras tan conocidas como el perejil, por lo que necesitarás una guÃa para saber cómo consumirlas. Pero aún recordamos que se puede comer crudo en ensaladas, en pescado a la plancha en salsa verde (crudo con ajo machacado, aceite y limón) o en jugo verde. También se puede tomar en infusión. Una taza antes de cada comida, el único problema es que el calor del agua destruye parcialmente algunas de las vitaminas.
Recuerda que el perejil también se puede tomar en forma de suplemento. De esta forma se conservan todas sus propiedades y se puede administrar de forma habitual, especialmente a personas hipertensas.
Efectos secundarios
Los efectos secundarios más comunes son: dolor de estómago, acidez, inflamación de los riñones. La aparición de una reacción alérgica (especialmente si es alérgico al apio).
Está contraindicado en mujeres embarazadas por la posibilidad de aborto espontáneo reacción de la piel además de todos estos beneficios, es importante tener en cuenta que el perejil está contraindicado en personas con insuficiencia renal y no debe ser tomado por mujeres embarazadas o que intentan concebir. Personas con enfermedad hepática o epilepsia. Enfermedad de Parkinson, enfermedad de Crohn, enfermedad renal, alergia respiratoria.
